
El despliegue de energías renovables en Catalunya genera beneficios energéticos, pero sus impactos se concentran en municipios y comarcas concretas que, en muchos casos, perciben retornos económicos y sociales insuficientes, desiguales o poco visibles. Abordar la reducción de esta brecha es el objetivo central de Diàlegs per una Catalunya Renovable, un espacio de trabajo impulsado en el marco de la iniciativa Renovables con el Territorio, que celebró este viernes en Barcelona su segunda sesión, tras el primer encuentro celebrado en octubre de 2025.
Con la participación de más de 20 representantes de la sociedad civil, administraciones públicas y empresas vinculadas a la transición energética en Catalunya, la jornada tuvo como eje central avanzar en el diseño de un mecanismo que garantice el reequilibrio territorial de los beneficios del despliegue renovable, asegurando que parte del valor económico generado se reinvierta directamente en el desarrollo local de las zonas productoras.
El debate giró en torno a un posible instrumento de retorno territorial, planteado no como una compensación puntual a los municipios afectados, sino como un mecanismo estructural de justicia territorial vinculado al ciclo de vida de los proyectos renovables. La sesión exploró su encaje en el marco institucional catalán, los criterios de aportación y cálculo, y las condiciones mínimas de gobernanza: liderazgo público, participación efectiva de los territorios y trazabilidad total de los recursos.
Los participantes alcanzaron un consenso relevante: es preferible trabajar sobre instrumentos ya existentes antes que crear nuevas herramientas administrativas, siempre que se garantice la trazabilidad del retorno específico al territorio afectado. Se hizo hincapié además en no perder de vista el propósito social del mecanismo, más allá de su dimensión económica, buscando promover la cohesión territorial, frenar la despoblación y generar oportunidades reales en los municipios que acogen estas infraestructuras.


Otro consenso se centró en que el destino de estos recursos no debe limitarse a actuaciones energéticas. Los participantes subrayaron la necesidad de que el fondo contribuya al desarrollo local en sentido amplio, incorporando empleo, servicios básicos, cohesión social, reto demográfico y adaptación al cambio climático. En paralelo, se discutieron los mecanismos de asignación para evitar que la concurrencia competitiva penalice a los municipios más pequeños, que son con frecuencia los que acogen las infraestructuras y los que cuentan con menor capacidad técnica para acceder a convocatorias complejas.
Esta propuesta es, en buena medida, resultado del proceso de diálogo desarrollado en fases anteriores de Renovables con el Territorio, en el que participaron actores de toda la cadena de la transición energética a nivel estatal, entre ellas administraciones, empresas promotoras, organizaciones sociales y comunidades locales. Lo que hoy se debate en clave catalana lleva el contexto y el marco normativo catalán una necesidad identificada colectivamente previamente. Un ejemplo de cómo los procesos de diálogo multiactor pueden generar propuestas con capacidad real de incidencia en políticas públicas.
El diálogo también identificó riesgos de diseño que deberán tenerse en cuenta en cualquier desarrollo futuro, tales como la posible utilización del instrumento como mecanismo para comprar aceptación social, su uso discrecional, o la captura por parte de actores con mayor capacidad política o económica.
Los resultados de esta sesión alimentarán un documento de consenso que REDS-SDSN Spain y las entidades colaboradoras trasladarán a las administraciones competentes como contribución al debate sobre la gobernanza territorial de la transición energética en Catalunya.


