
Madrid, 14 de abril de 2026
Ayer celebramos en Madrid la jornada de cierre de la tercera fase de Renovables con el Territorio, una iniciativa que desde 2023 impulsa el diálogo multiactor para construir una visión compartida sobre cómo debe avanzar la transición energética en España.
España necesita desplegar energías renovables a gran escala para cumplir sus compromisos climáticos. Pero ese despliegue solo será sostenible si los territorios que acogen esas infraestructuras son parte activa del proceso, y no meros receptores de decisiones tomadas en otro lugar. Con esa premisa como hilo conductor, el acto, celebrado en la Fundación Ortega-Marañón y organizado en colaboración con Eudemon Project, INSTA – Derecho Ambiental y la European Climate Foundation, ha reunido a más de 65 representantes de la administración pública, el sector privado, la sociedad civil y el ámbito académico para presentar los resultados concretos del trabajo desarrollado durante el último año en Catalunya y Galicia, y abrir un diálogo de alto nivel sobre las sinergias entre clima, biodiversidad y modelo social en el marco de una transición justa.
La jornada fue inaugurada por Joan Groizard, Secretario de Estado de Energía del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; Miriam Zaitegui, Directora de Programas de la European Climate Foundation; Lucía Sala, Directora general de la Fundación Ortega-Marañón y Estibaliz Saez de Cámara Oleaga, presidenta de REDS-SDSN Spain.
Dos territorios, dos instrumentos, un mismo principio

El bloque central del acto estuvo dedicado a la presentación de los resultados de la fase III, a cargo del equipo técnico del proyecto: Jaume Moya, codirector del Proyecto Eudemon; Joan Pons, director de INSTA – Derecho Ambiental, diálogo y sostenibilidad; y Jaime Fons, coordinador de la iniciativa Renovables con el Territorio en REDS-SDSN Spain.
El trabajo de esta fase se desarrolló en paralelo en dos territorios con realidades y necesidades distintas. En Catalunya, las sesiones de Diàlegs per una Catalunya Renovable se centraron en el diseño de un mecanismo de retorno territorial que garantice que parte del valor económico generado por los grandes proyectos renovables se reinvierta en los municipios y comarcas que los acogen, con criterios de justicia territorial y desarrollo local integral. En Galicia, los Diálogos para unha Galicia Renovable pusieron el foco en la elaboración de un Manual de Buenas Prácticas para la Participación Social en Proyectos de Energías Renovables, un instrumento generado en el marco de estos diálogos y dirigido a empresas promotoras, administraciones y reguladores para garantizar que los procesos participativos sean auténticos y no meramente formales.
Ambos resultados comparten el principio de que la transición energética no puede limitarse a una cuestión técnica o financiera. Para ser justa y duradera, debe construirse con los territorios, no sobre ellos.
Durante la presentación de resultados, el equipo técnico destacó que las acciones desarrolladas en Catalunya dejaron claro que el mecanismo de retorno territorial debe tener liderazgo público, gobernanza compartida, retorno local y trazabilidad total, promoviendo la inversión en servicios básicos, empleo, soberanía energética, electrificación y adaptación al cambio climático. Por su parte, en Galicia se constató la idoneidad del Manual de Buenas Prácticas para la Participación Social en Proyectos de Energías Renovables por su potencial de transformar el conflicto actual gallego en legitimidad social, a través de procesos de negociación participativa previos al desarrollo de los proyectos.

La jornada incluyó también una mesa redonda moderada por Estibaliz Saez de Cámara Oleaga en la que participaron María Jesús Rodríguez, Directora General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; Francisco Heras, Subdirector de la Dirección General de Adaptación al Cambio Climático de la Oficina Española de Cambio Climático; Judit Carreras, directora del Instituto para la Transición Justa; y Raquel Paule, directora de la Fundación Renovables.
El debate puso de manifiesto la necesidad de abordar la transición energética desde una visión sistémica que integre clima, biodiversidad y justicia social como dimensiones inseparables. Además, coincidieron en que uno de los déficits estructurales más relevantes es la escasa cultura de participación social en materia energética en España, ya que la ciudadanía desconoce en gran medida cómo funciona el sistema eléctrico y qué beneficios podrían revertir en sus comunidades. Esto convierte la pedagogía y la transparencia en condiciones previas indispensables para cualquier avance real en gobernanza territorial de las renovables.
La jornada concluyó con la clausura de la directora de REDS-SDSN Spain, Marta Ares Godoy, quien subrayó el valor de la iniciativa como espacio de encuentro para articular el diálogo entre los distintos actores de la transición energética en España. Destacó, además, su papel en sentar las bases de una visión compartida que impulse un despliegue de energías renovables justo y equitativo para todas las partes implicadas.


