
El pasado 30 de abril, la Biblioteca Municipal de Urriés acogió la primera sesión de la fase II del proyecto Jóvenes 2030: Construyendo el Futuro desde los Territorios, una iniciativa de REDS-SDSN Spain con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Urriés, un municipio de poco más de 50 habitantes en la comarca aragonesa de las Cinco Villas, fue el primer territorio elegido para arrancar esta nueva etapa, que se extenderá a lo largo de 2025 por Fuenlabrada, Zarautz y La Rinconada.
Si la primera fase del proyecto se centró en formar a jóvenes embajadores y embajadoras de la EDS 2030, esta segunda fase amplía el foco hacia la escucha ciudadana. El objetivo es comprender cómo los retos del desarrollo sostenible afectan el día a día de las personas en territorios muy distintos entre sí, para identificar qué narrativas y herramientas de comunicación son realmente útiles para movilizar a la juventud y a la ciudadanía en general. Los cuatro municipios seleccionados representan deliberadamente la diversidad geográfica y el contraste entre lo urbano, lo periurbano y lo rural.
En Urriés, la temática elegida fue la gobernanza participativa y la democracia rural.
Sobre la sesión
La jornada arrancó con Armando Soria, alcalde de Urriés, y Marta Ares Godoy, directora de REDS-SDSN Spain, que enmarcaron el propósito del proyecto y el papel de las administraciones locales en la localización del desarrollo sostenible. Urriés, con su modelo de concejo abierto, su comunidad energética local y su participación en REDOnsella, es un ejemplo de que esa cultura puede construirse incluso en los territorios más pequeños.
Los participantes identificaron los principales canales a través de los que reciben información sobre procesos participativos, con diferencias generacionales claras: las personas mayores se informan principalmente por WhatsApp y Facebook, mientras que los más jóvenes consumen este tipo de contenido en Instagram y, en menor medida, TikTok.
En el ámbito de la participación, existió consenso en que quienes más tienden a ausentarse de los procesos participativos no lo hacen por desconocimiento, sino por dejadez. Y también en que los casos de éxito visibilizados en medios de comunicación tradicionales son, con frecuencia, el detonante que hace que alguien decida implicarse. Lo que sugiere que las narrativas más eficaces no son las que explican qué es la participación, sino las que muestran qué cambia cuando se participa: más actividades de ocio, espacios arreglados, nuevos equipamientos, etc.
Los resultados de esta sesión, junto con los de las tres que seguirán en Fuenlabrada, Zarautz y La Rinconada, alimentarán una caja de herramientas de comunicación dirigida a técnicos municipales y organizaciones de la sociedad civil. Una herramienta construida desde la ciudadanía real de estos territorios, abordando sus necesidades y perspectivas.



