
El 22 de septiembre, REDS-SDSN Spain celebró en formato online la cuarta y última sesión territorial de Jóvenes 2030: Construyendo el Futuro desde los Territorios, centrada en Zarautz y en la tensión entre comercio local y comercio online. La sesión reunió a jóvenes del municipio, a Iker Basurko, concejal de Movilidad, Zarautz 2030, Proyectos Estratégicos e Innovación, Hacienda, Contratación y Patrimonio del Ayuntamiento de Zarautz, a Jesús Sanz, delegado de comercio del Gobierno Vasco para Zarautz, y a Estíbaliz Sáez de Cámara Oleaga, presidenta de REDS-SDSN Spain.
En Zarautz, una dinámica inicial en Mentimeter confirmó la paradoja ya apuntada en el proyecto, la juventud del municipio muestra más conciencia sobre consumo responsable que la media estatal, pero Gipuzkoa sigue siendo el territorio vasco que más compra por internet pese a valorar más su comercio local. Iker Basurko señaló las consecuencias prácticas de esa dicotomía, desde locales que cambian de uso hasta la falta de relevo generacional y la convivencia entre bicicletas y furgonetas de reparto, y planteó cómo implicar a la juventud sin que la responsabilidad recaiga solo en una parte de la ciudadanía. Alejandro Rijo, de REDS-SDSN Spain, cerró esta parte situando el debate en el marco narrativo del proyecto, con la idea de que una narrativa es el cúmulo de mensajes que decide qué cuestiones son visibles, quién tiene autoridad para hablar de ellas y qué soluciones parecen posibles.
¿Cómo hablamos de consumo responsable con la juventud en un territorio como Zarautz?
El debate abierto con los jóvenes participantes permitió identificar qué actores y qué canales tienen credibilidad en Zarautz para hablar de consumo responsable. Las administraciones públicas cuentan con legitimidad media y capacidad de acompañar sus mensajes con medidas concretas, pero su discurso llega con dificultad a la juventud y genera cierta desconfianza por la cercanía personal entre vecinos. Las instituciones académicas tienen mayor legitimidad pero también menor alcance entre los más jóvenes. Los influencers, por el contrario, concentran la mayor capacidad de llegada pese a una credibilidad baja.
Instagram y TikTok siguen siendo los espacios dominantes para los menores de 30 años, aunque conviven con la desconfianza hacia los intereses que hay detrás de los mensajes que circulan ahí. Las acciones en el espacio físico, en cambio, se valoraron como un punto de encuentro intergeneracional con mayor impacto real, aunque también más caro y más difícil de sostener.
La conclusión que resumió la sesión fue clara, el problema no es de información, la juventud ya conoce las consecuencias de sus decisiones de consumo, sino de qué relato se construye alrededor de esas decisiones cotidianas. Frente a una percepción extendida de desconfianza generalizada hacia los mensajes que reciben, los participantes señalaron que lo que conecta es el mensaje visual, corto, cercano al día a día y protagonizado por referentes con legitimidad real en el territorio.
Con esta sesión se cierra el ciclo de escucha en los cuatro municipios de Jóvenes 2030, Urriés, Fuenlabrada, La Rinconada y Zarautz, cuyos hallazgos alimentarán el banco de recursos digitales y la publicación final del proyecto que se lanzará en las próximas semanas.


